“The Confort of Things” de Daniel Miller

Daniel Miller, nacido en 1954, es un antropólogo británico que se formo en arqueología y antropología en la Universidad de Cambridge.*

Miller se inició analizando los comportamientos cotidianos desde una perspectiva antropológica y etnográfica, con el objetivo de explicar la sociedad del consumo. Por eso para Miller es tan interesante la señora que va al supermercado o la adolescente que sólo usa una marca determinada de jeans como un indígena que elige máscaras y plumas para ciertos actos tribales.

The comfort of things o El confort de las cosas es uno de sus libros mas recientes y lo central allí es que Miller no percibe la cultura material que nos rodea como algo superficial, sino que mas bien afirma que  casi todo lo que consideramos importante respecto a las personas que amamos, respecto a la manera en la que hacemos nuestro trabajo y la manera en la que nos vemos a nosotros mismos se expresa a través de nuestra relación con objetos materiales.

Pero esto esta lejos de ser negativo. Al contrario de lo que solemos escuchar, Miller sostiene que nuestra sociedad no se ha vuelto demasiado materialista sino que siempre fuimos así, y para demostrarlo recurre al trabajo de campo de antropólogos en las sociedades tribales, donde los indígenas también se interesan por la ropa y los collares.

La inmoralidad del consumo

“Tenemos el mito de que nos hemos vuelto unos materialistas desaforados -dice Miller- mientras que las sociedades tradicionales o las tribales no estaban tan atadas a los objetos como nosotros. Ahora, lo curioso es que cuando los antropólogos trabajamos con tribus en Nueva Guinea, por ejemplo, no tenemos problema en ver la importancia que esta gente le daba y le da a los objetos materiales, simplemente asumimos que los objetos materiales son simbólicos y que representan valores morales o religiosos para ellos. Pero al verlos en las sociedades occidentales todos tendemos a caer en el lugar común de condenarlo, cuando la única diferencia entre nosotros y esas tribus es que hoy, en las grandes ciudades, tenemos una mayor cantidad de objetos”. (Entrevista a D. Miller en www.lanacion.com.ar, 2009)

La hipótesis de Miller es que los objetos nos construyen una identidad. “La cultura material es importante porque los objetos crean sujetos más que a la inversa”. Incluso afirma que cuanto más cercana es nuestra relación con objetos, más cercana es nuestra relación con otras personas.

Para probarlo, en el trabajo de investigación de su último libro, Miller se dedicó a visitar durante poco más de un año 30 casas de una calle elegida al azar en Londres. Pero es importante señalar que no se trataba de una comunidad homogénea, de hecho, ni siquiera se la puede calificar de comunidad. Sólo el 23 por ciento de las personas que conformaban la muestra, había nacido en Londres, ademas eran personas de distintas edades, sexos y situación económica. Tenían poco que ver entre sí, no era una cultura particular.

Pero en vez de que esto fuera excusa para que Miller se embarcase en el típico lamento sobre la fragmentación y anomia de las ciudades actuales, sirvió, por el contrario, para reforzar su argumento de que, si queremos entender las relaciones modernas, tenemos que mirar dentro de los confines de cada hogar, y tratar a cada uno de ellos como una “tribu”. Al hacerlo así, Miller encontró que la gente no sólo no está tan aislada como imaginamos, sino que los objetos que la rodean sirven como vehículo de interacción social.

Miller afirma que “hay un temor de que la atención hacia los objetos sea a costa de la gente, pero es exactamente lo opuesto” lo que sucede, es decir, la atención a las personas esta dada a costa de los objetos. Hay gente buena para establecer relaciones con cosas u objetos y otras no tanto. Los objetos al ser vehículos de interacción social. Creemos, entonces, que los objetos  tienen una función dentro de la “sociabilidad” del individuo.

Miller también dice que si bien hay gente que fetichiza su relación con los objetos y eso si es a expensas de las otras personas, sin embargo, el común de la gente establece buenas o malas relaciones tanto con humanos como con cosas.

En síntesis, el autor nos sitúa al mismo nivel tanto a humanos como a los objetos, pues estos últimos, serian “actantes” (en términos de Callon y Latour en su “Actor Network Theory”) dentro de la acción social y vehículos de interacción social, según Miller. Todas las sociedades del  mundo, tribales o no, se relacionan con los objetos de manera social. La única diferencia entre ellos y nosotros, sería que nosotros tenemos ciudades con una mayor cantidad de objetos.

*Actualmente se desempeña como profesor del centro de estudios en cultura material de University College London y es un referente en la “rupturista” antropología del consumo que utiliza el método etnográfico de B. Malinowski (utilizado para estudiar culturas “pre-modernas”) para estudiar el uso del celular, o la cultura del Blue- Jeans. Desde 1984 hasta ahora cuenta con mas de 36 publicaciones, la mayoría referentes a la antropología del consumo, enfocada en la cultura material y como se construyen a través de la actividad del consumo las relaciones sociales.

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