La educación medioambiental en Chile: Urgente y necesaria para un adecuado desarrollo.

conciencia-ambiental1

Uno de los problemas que imposibilita el adecuado debate de las temáticas medioambientales es la falta de información e interés de las personas[3]. Es por esto que se requiere una educación medioambiental desde temprana edad, ya que esto permitiría articular opiniones y perspectivas sobre el debate medioambiental desde pequeños, sin embargo, para lograr una enseñanza adecuada se necesita elaborar mejores métodos para incorporarla efectivamente, es decir, incluirla o relacionarla en todas las materias que sea posible para que efectivamente los estudiantes la relacionen en todos los aspectos de su vida y así puedan crecer con una conciencia medioambiental. Por esta razón, a mi juicio el estudio de la educación ambiental se configura como un tema urgente para la sociología, ya que gracias a la nueva ley 19.300, se genera un nuevo enfoque hacia la socialización y concientización  de las nuevas generaciones que con una nueva educación podrían generar sus propias conclusiones respecto al tema del medio ambiente.

Educación y medio ambiente, son de manera intrínseca, dos conceptos poseedores de una gran relevancia para las sociedades modernas. La educación es entendida, en sus aspectos principales, como una “formalización” de las prácticas sociales, como una internalización de aprendizajes con el fin de desarrollar habilidades para desenvolverse en el sistema laboral actual. Sin embargo, la educación es también el compromiso y responsabilidad que tenemos con nuestro entorno social y natural pues la idea de la educación básica, media y superior no es, creemos, formar individuos útiles al sistema, sino también actores sociales conscientes y responsables de su entorno. Es así como creemos que la nueva ley de “educación ambiental” se enmarca en este compromiso, y es un esfuerzo relevante a nivel estatal por posicionar el tema y transformar la forma de educar en lo que respecta a las ciencias naturales, o al menos, esa pareciera ser la intención.

La Ley Nº 19.300 de Bases Generales del Medio Ambiente en Chile, promulgada en 1993 pero modificada en el  2010, define la Educación ambiental como un “proceso permanente de carácter interdisciplinario, destinado a la formación de una ciudadanía que reconozca valores, aclare conceptos y desarrolle las habilidades y las actitudes necesarias para una convivencia armónica entre seres humanos, su cultura y su medio biofísico circundante”, la Ley 19.300 en el artículo 6 nos dice que la educación ambiental debe ser entendida como: “el proceso educativo, en sus diversos niveles, a través de la transmisión de conocimientos y de la enseñanza de conceptos modernos de protección ambiental, orientados a la comprensión y toma de conciencia de los problemas ambientales. (…) deberá incorporar la integración de valores y el desarrollo de hábitos y conductas que tiendan a prevenirlos y resolverlos”. Estamos entonces ante una ley que busca, en términos simples, una concientización de las nuevas generaciones sobre los procesos y dinámicas medioambientales, ya no desde la perspectiva histórica de las ciencias naturales o la biología, sino desde la perspectiva del compromiso social y político con nuestro entorno.

La sociedad se ha visto implicada en procesos de cambio medioambiental, producto del irresponsable proceso de desarrollo industrial que explota la naturaleza de manera indiscriminada, transformando riquezas naturales no renovables en riqueza monetaria, pero ¿están los chilenos realmente conscientes de que los recursos naturales están siendo transformados en dinero, sin embargo el dinero no es posible de transformar nuevamente en agua dulce o bosques nativos?

Desde el año 1998 en adelante más de 2.500 científicos han hechos diversos estudios  que evidencia que la Tierra sufre un proceso de deterioro. Este proceso está estrechamente relacionado con el Calentamiento global, y según afirman los científicos, pues según el IPCC[1], existe un 90% de probabilidad que este cambio en las temperaturas de la tierra estén causados por la emisión de gases con efecto invernadero de procedencia humana, y no como un proceso natural, teoría que sostienen algunos, pocos, escépticos. En chile, este aumento en las temperaturas nos afecta en 3 aspectos principales:

  1. Las lluvias disminuyen: El Núcleo Científico Milenio FORECOS,(año) de la Universidad Austral de Chile, documentó una sostenida disminución en las precipitaciones, en los últimos 71 años, tras analizar los registros de estaciones meteorológicas ubicadas entre Concepción y Puerto Aysén. [2]
  1. Los glaciares retroceden: El 90% de los glaciares cordilleranos están disminuyendo.  Aumenta el nivel del mar: Según el glaciólogo Gino Casassa, del CECS, el mar está aumentando su nivel a razón de 0,3 cm por año. Hay cambios en la vegetación: Estudios sugieren que la distribución de la vegetación de la zona austral está sufriendo cambios importantes.
  1. Además, los expertos según la tendencia de cambio climático, para los próximos años estiman que,  en Chile, se producirán fuertes impactos que afectan a la industria, por ejemplo: Impactos en la industria pesquera; Un alza de la temperatura de las aguas, que afectaría la explotación de especies como el jurel, que es un recurso fundamental para la industria de la harina de pescado.

¿De que manera afectan estos cambios medio ambientales a Chile? Principalmente, la fauna marina chilena podría verse severamente alterada: actuales especies huirían por el alza de las temperaturas y llegarían otras desconocidas. Además un cambio en la salinidad del agua provocaría, según el meteorólogo Jorge Carrasco, una modificación de la fauna existente en algunos fiordos o bahías productivas. También aumentaría el nivel del mar (hasta 50 centímetros -en promedio- a lo largo del país), obligando a caletas y complejos portuarios a cambiar su posición. Además la industria salmonera también se vería afectada, pues este recurso necesita aguas de temperaturas muy bajas para reproducirse.

Impactos en la industria agroalimenticia: El aumento de las temperaturas del centro del país y una baja en las precipitaciones, harán que parte de las actividades frutícolas tengan que desplazarse hacia el sur.

Llegado a este punto podemos afirmar que una política educativa, y más precisamente el análisis de las políticas educativas medioambientales son necesarias y relevantes de estudiar con el fin de proteger a largo plazo, desde ahora, nuestro medio ambiente. Para esta labor la educación medioambiental es una importante herramienta de concientización, compromiso y responsabilidad de las futuras generaciones con su habitat.

Es por ello que el estudio de esta nueva forma política educativa sobre medio ambiente se hace urgente de estudiar pues nos podrá dar nuevas directrices sobre en qué debemos enfocarnos como sociedad, y específicamente en que aspectos de esta política educativa las autoridades podrían poner el foco con el objetivo de lograr un cambio significativo en la forma en que los chilenos nos planteamos frente a los problemas, y también soluciones medio ambientales.

 

Pero ¿Que ha planteado la sociología respecto al tema Medio Ambiental? 

La sociología medioambiental nace, después de los años 70´s como respuesta a la atención social que se había generado hacia la problemática medioambiental. “De esta forma, el trabajo estaba orientado, más que nada, al diseño de las políticas medioambientales  y a la concientización de la calidad medioambiental como un problema social” (Dunlap, Riley, 2002. Pág.:5.)

Además, posteriormente, temas como la reducción de la capa de ozono o el calentamiento global hacen que estos temas se conviertan en problemas globales, sembrando la preocupación pública en los años 90 no sólo en Estados Unidos, sino también en el resto del mundo. Los problemas medioambientales, durante esta época, “parecen tener una mayor frecuencia, magnitud y gravedad” (Dunlap, 1993)

Además del hecho de que la educación persiga concientizar de manera realista a las personas de los cambios del medioambiente y como los humanos podemos influir para bien y para mal en la dinámica de nuestro ecosistema, esta educación medioambiental es útil para “abrir la mente” a nuevas perspectivas críticas sobre la relación hombre – medio natural, como la que propone White Lynn (1967). El autor hace una revisión socio histórico de lo que fue el desarrollo del paradigma científico occidental, que hoy ya se impuso como paradigma científico mundial. Este paradigma de la ciencia estuvo muy vinculado al cristianismo hasta por lo menos el S.XVIII, por lo tanto, carga con el imaginario propuesto por el cristianismo sobre la naturaleza

El imaginario cristiano sobre la naturaleza se configura a partir de la creencia, fundada en la Biblia, de que Dios creó todo para uso y beneficio del hombre. Según Lynn, es la religión más antropocentrista que ha existido y produjo uno de los cambios psíquicos más grandes de la historia al eliminar el paganismo y animismo, que consideraba a la naturaleza como un ser vivo cuidado por espíritus que no había que enfadar. Es así como dotó de legitimidad a los hombres para explotar la naturaleza y eso se transmitió a la ciencia occidental, por lo tanto, según Lynn es ingenuo pedirle a esta ciencia antropocentrista que genere cambios y mayores vínculos entre hombre y naturaleza, si dentro de su estructura, quiéranlo o no, está el antropocentrismo cristiano. Siguiendo esta lógica creemos que la educación es una forma de “romper” con mitos y tradiciones, y es precisamente esta la lógica que pretende seguir la educación medioambiental al proponer como uno de sus objetivos “crear conciencia”. Es así como la educación medioambiental se posiciona como un tema de suma relevancia como objeto de estudio para la sociología medioambiental, y aún más en Chile dpnde la ley 19.300 de las Bases Generales del Medioambiente, porque propone la educación como una “formación de una ciudadanía que reconozca valores, aclare conceptos y desarrolle las habilidades y las actitudes necesarias para una convivencia armónica entre seres humanos, su cultura y su medio biofísico circundante” (BNC, 2007)

La educación es entendida como un “mecanismo a través del cual (la sociedad) prepara en el espíritu de los niños las condiciones esenciales de su propia existencia (…). La educación es la acción ejercida por las generaciones adultas sobre aquellas que no han alcanzado todavía el grado de madurez necesario para la vida social. Tiene por objeto el suscitar y el desarrollar en el niño un cierto número de estados físicos, intelectuales y morales que exigen de él tanto la sociedad política en su conjunto como el medio ambiente específico al que está especialmente destinado”. (Durkheim, 1975, pág.: 52-53)

En esta línea, en el año 2002 se organizó la Cumbre Mundial de Desarrollo Sustentable en Johannesburgo, Sudáfrica. Posteriormente Chile definió una Política Nacional de Educación para el Desarrollo Sustentable (PNEDS) que se implementó desde el año 2009, donde han colaborado instituciones públicas,  privadas  y otros actores de la sociedad civil interesado en los problemas medioambientales.

 

¿Cómo es entendido y cómo se presenta en Chile la educación medio ambiental?

En Chile la “educación medioambiental” está a cargo del Ministerio del Medioambiente, que fue creado mediante la ley 20.147 en enero del año 2010 durante los últimos meses de mandato de Michelle Bachelet, y entro en operaciones el 1 de octubre de ese mismo año, reemplazando a la anterior Corporación Nacional del Medioambiente (CONAMA)

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La CONAMA creada en 1994 tenía como principal responsable del organismo a su Director, pero es en el año 2007 cuando se crea el cargo de Presidente de la CONAMA, y se le otorga el rango de Ministro, y es entonces cuando se inician, las modificaciones a la ley 19.300 sobre Bases Generales de la Educación Medioambiental. Este ministerio del Medioambiente posee una “División de Educación ambiental” que a su vez se divide en tres grandes ejes temáticos, que propone e impulsa:

  1. El GAL (gestión ambiental local)
  2. El FPA (fondo de protección ambiental)
  3. y la Educación ambiental.

La “división de educación ambiental” tiene como objetivo, según el MMA, “lograr una mayor conciencia ambiental en los chilenos y las chilenas con el objeto de generar hábitos y conductas sustentables que mejoren la calidad de vida de esta generación y las futuras”.[7] El pilar sobre el que trabaja la “División de educación medioambiental” del MMA es considerar la “educación para la sustentabilidad”. Esto lo entienden como: “un proceso de aprendizaje que tiene por sentido la convivencia de manera respetuosa e integrada con el medio ambiente, equilibrando el crecimiento económico con la equidad social y la protección de los recursos naturales”. Es decir su misión la entiende como la generación de conciencia medioambiental y conciencia de la sustentabilidad como camino a desarrollar.[8]

 

Hacia un entendimiento de que significa la sustentabilidad

La sustentabilidad es entendida como la conciencia ambiental y del desarrollo sustentable se formalizó por primera vez en el Informe Brundtland [10] (1987), el que  enfrenta y contrasta la postura de desarrollo económico actual junto con el de sostenibilidad ambiental, con el propósito de analizar, criticar y replantear las políticas de desarrollo económico globalizador, reconociendo que el actual avance social se está llevando a cabo a un costo medioambiental alto. Define así entonces desarrollo Sustentable como aquel que satisface las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones [Gro Bruntland, 1987]

Cabe destacar que esto implica un cambio muy importante en cuanto a la idea de sustentabilidad, principalmente ecológica, y a un marco que da también énfasis al contexto económico y social del desarrollo. Según la FAO 1992 define desarrollo Sustentable como el desarrollo es un proceso dinámico, en permanente desequilibrio, que tiende al incremento de las condiciones de vida de toda la población del mundo, en los términos que las personas deben definir disponiendo de la información necesaria para analizar las consecuencias de la definición acordada. El desarrollo debe ser endógeno, auto gestionado y sustentable, sin agredir a otros grupos humanos para lograr los objetivos propios.

 

 

fFigura 1

¿Por qué es importante la Educación Medioambiental?

Después de la ya señalada emergencia de la sociología medioambiental como respuesta académica a los problemas medioambientales, es que emerge como tema relevante la educación medioambiental, orientada a generar conciencia con fines de sustentabilidad en el desarrollo humano. Es así, como la educación medioambiental se enmarca como “un proyecto civilizatorio  diferente para el mundo entero (…) enfoca el futuro como susceptible de ser diseñado  y construido” (Esperanza Terrón Amigón. 2010, pág.:3), es decir, podría adscribirse al paradigma de “la agencia humana” que proponen Aledo y Domínguez. Este concepto es entendido como “la capacidad que tienen los individuos de influir y modificar los procesos sociales” (Aledo, A. Domínguez, J. 2001, pág. 57). De esta manera, la educación medioambiental no se ve, ni debe verse limitada solo a “al conocimiento de la degradación natural y social y de  sus alternativas de solución, explica las formas de conocer y de hacer que inciden en el deterioro del ambiente” (Esperanza Terrón Amigón. 2010, pág.: 3).

La educación medioambiental se adscribe en un paradigma primero de realismo y en segundo lugar de agencia humana, pues los autores reconocen que los problemas ambientales existen y no son, puramente, una construcción o problematización social. Tal como afirman Aledo y Domínguez en esta postura los problemas medioambientales existen independiente se tenga noticia o no de esto, esto porque es una postura que reconoce la autonomía de la naturaleza para actuar sobre lo social. De este mismo modo los programas ministeriales visualizan los problemas medioambientales como objetivos y no construidos, donde la educacion jugaría un rol fundamental en internalizar, mediante la socialización temprana en instituciones educativas, la conciencia “medioambiental” entendida como “la conciencia ecológica; conciencia que ahora se llama sustentabilidad” (García, 2008). Asimismo, como plantea María Novo (2007) existen dos sistemas complementarios, la importancia de la autosuficiencia de la educación ambiental en general; “debe suponer, a nuestro juicio, contextualizar nuestros procesos educativos dentro de procesos más amplios que, en el campo social, refuercen los valores y formas de vida esenciales a la comunidad. Significa asimismo entender la Educación conectada a los problemas económicos, a las opciones de crecimiento en una u otra dirección, que vive cada comunidad.” (Novo, M. 2007: pág.)

El rol de los sociólogos. 

Para concluir solo queda destacar la necesidad de estudios sobre el tema y la urgencia de la sociología por diagnosticar y encontrar soluciones viables a la problemática de la educación medio ambiental en Chile, de la cual depende la forma en que nuestras futuras generaciones se enfrenten a un problema, que ahora por la falta de educación medio ambiental, muchos y muchas, aún no consideran que sea un problema.

 

 

Bibliografía:

  • STROBL, G. (2005). “Una Educación Ambiental Conforme a la Época”. Revista de Educación Ambiental Nº 5. Chile: Departamento de educación ambiental y participación ciudadana,  CONAMA
  • García, Ernst (2004). Medio Ambiente y Sociedad: La civilización industrial y los límites del planeta. Madrid, Alianza Editorial. “Las orígenes de la sociología medioambiental y su relación con la teoría clásica”, pp. 60-70
  • Dunlap, Riley E. (2002). “La Evolución de la Sociología del Medio Ambiente”. Eds. Redclift, Michael & Graham Woodgate. Sociología del Medio Ambiente: Una perspectiva internacional. Santiago, McGraw Hill, pp. 3-26.
  • María Novo. 2007. “La educación ambiental formal y no formal: dos sistemas complementarios”.
  • White, Lynn Jr. (1967). Raíces históricos de nuestra crisis ecológica. Revista Ambiente y Desarrollo 23 (1): 78 – 86, Santiago de Chile, 2007
  • Emilio Marenales. 1996. “Educación formal, no formal e informal; temas para concurso de maestros.” Editorial aula.

 

 

 

 

[1] Panel Intergobernamental sobre el Cambio Climático– IPCC

 

[2] http://www.reducativa.com/verarticulo.php?id=35

[3] Impactos ambientales en Chile: Desafíos para la sustentabilidad. Lom Ediciones. 2004. (pág.: 9)

[4] Entrevista a Javier Arancibia. Via: http://www.geq.cl/columnas/javier-arancibia-%E2%80%9Cla-educacion-ambiental-en-chile-es-un-mito%E2%80%9D/

 

[5] http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/344173.la-cultura-ambiental-desde-la-educacion-basic.html

 

[6] Entrevista a Javier Arancibia: http://www.geq.cl/columnas/javier-arancibia-%E2%80%9Cla-educacion-ambiental-en-chile-es-un-mito%E2%80%9D/

 

[7] www.mma.gob.cl

[8] Ministerio del Medioambiente de Chile.

[9] Extraído de www.mma.gob.cl/educacionambiental

[10] Con motivo de la preparación a la Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, realizada en Río de Janeiro, Brasil, en 1992.

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